miércoles, 14 de diciembre de 2011

Un poco de Ciencia nos aparta de Dios....


Un señor de unos 70 años viajaba en el tren, teniendo a su lado a un joven universitario que leía un libro de Ciencias. El caballero, a su vez, leía un libro de portada negra. Fue cuando el joven percibió que se trataba de la Biblia y que estaba abierta en el Evangelio de Marcos.

Sin mucha ceremonia, el muchacho interrumpió la lectura del viejo y le preguntó:

- Señor, ¿usted todavía cree en ese libro lleno de fábulas y cuentos?

- Sí, mas no es un libro de cuentos, es la Palabra de Dios. ¿Estoy equivocado?

- Pero claro que lo está. Creo que usted señor debería estudiar Historia Universal. Vería que la Revolución Francesa, ocurrida hace más de 100 años, mostró la miopía de la religión.

Solamente personas sin cultura todavía creen que Dios hizo el mundo en 6 días. Usted señor debería conocer un poco más lo que nuestros Científicos dicen de todo eso.

- Y... ¿es eso mismo lo que nuestros científicos dicen sobre la Biblia?

- Bien, como voy a bajar en la próxima estación, no tengo tiempo de explicarle, pero déjeme su tarjeta con su dirección para mandarle material científico por correo con la máxima urgencia.

El anciano entonces, con mucha paciencia, abrió cuidadosamente el bolsillo derecho de su bolso y le dio su tarjeta al muchacho. Cuando éste leyó lo que allí decía, salió cabizbajo, sintiéndose muy mal. En la tarjeta decía:

Profesor Doctor Louis Pasteur
Director General del Instituto de Investigaciones Científicas
Universidad Nacional de Francia.

Hecho ocurrido en 1892, verdadero y parte de una biografía

Con amor, 4s.

martes, 13 de diciembre de 2011

Muchas felicidades...!!!!!!



En esta época de dar y recibir, de reflexión, de agradecimiento... época de recuentos y de deseos, de disfrutar y de compartir... de nuevos planes... época de brindar... y de muchas cosas mas, les deseo lo mejor para ustedes. Así que:

“Yo quiero en esta Navidad, armar un árbol dentro de mi corazón y en él colgar, en lugar de regalos los nombres de mis amigos...

Los que viven lejos… y los que viven cerca… los antiguos… y los más recientes… los que veo todos los días… los que raras veces veo… y los que algún día quisiera ver. Los que siempre recuerdo… y los que a veces olvido…

Los amigos de las horas difíciles… y los de las horas felices; los que sin querer herí… y los que sin querer me hirieron… Aquellos que conozco profundamente… y aquellos que poco conozco,


Mis amigos humildes… y mis amigos importantes…

Los que me enseñaron… y los que tal vez aprendieron un poquito de mí…

Quiero que este árbol tenga raíces profundas… para que los nombres de mis amigos nunca sean arrancados de mi corazón… que sus ramas se extiendan, para agregar nuevos nombres, un árbol de sombra agradable… para que nuestra amistad sea un momento de reposo en la lucha diaria de la vida.

Deseo que el espíritu de la Navidad haga: de cada deseo, una flor… de cada lágrima, una sonrisa, de cada dolor, una estrella, y de cada corazón, una dulce morada.

¡¡Paz en la tierra!! y amor, mucho amor, siempre, en sus corazones.

Muchas felicidades... y aunque cada vez es menos frecuente recibir una tarjeta... esta es especialmente para ti:
Con amor, 4s

lunes, 12 de diciembre de 2011

La Masa Crítica – La Teoría del Centésimo Mono


En ciertas áreas se habla de “Masa Crítica” para designar actividades colectivas que, una vez que rebasan un nivel mínimo de participación, se vuelven sostenidas, recurrentes y permanentes.

El concepto se basa en un experimento con una colonia de monos en la isla japonesa de Koshima. El botánico además de zoólogo, biólogo, antropólogo, etólogo y autor de muchos libro de la nueva era “Lyan Watson”, quiso cambiarles la alimentación y que comiesen papas, pero al verlas llenas de tierra y barro, los animales las rechazaron. Pasado un tiempo, a una mona joven se le ocurrió llevar las papas al río y lavarlas antes de comerlas. Otra versión dice que en realidad a un mono se le cayó al mar la papa, al tomarla resulta que esta ya no te nía arenas y a cambio, adquiriró un cierto sabor agradable derivado de la sal del mar. A partir de entonces las comió sin problemas y enseñó a los demás monos jóvenes a lavarlas como si de un juego se tratara. Al principio, los monos mayores no aprendieron a hacerlo, excepto aquellos que tenían hijos jóvenes, que enseñaban el truco a sus padres.


En su libro llamado “Lifetide: The Niology of Consciousness”, relata este sorprendente suceso y cuenta que con el correr del tiempo más monos fueron aprendiendo hasta que un buen día, súbitamente, toda la colonia estaba lavando las patatas. Pero lo más sorprendente de todo fue que a partir de ese día, los monos de otras islas, sin contacto con las anteriormente mencionadas, también habían aprendido a lavar las papas, incluso los monos de Takasakiyama, en pleno territorio de Japón.


Como si el nuevo conocimiento se hubiese expandido por el aire, alcanzando a toda la especie… Watson consideró que cuando el mono “número X” había aprendido, se completó la “Masa Crítica”, es decir, el número de monos necesario para que toda la especie adquiera de pronto el nuevo conocimiento o la nueva conducta. Esto le hizo suponer que en la evolución de las especies hay mecanismos diferentes de aquellos que intervienen en la selección natural, lo cual tiende a mostrar que esos mecanismos también inciden sobre la manera como ideas y costumbres se propagan por toda la especie humana. A esto se le llamó la: “Teoría del Centésimo Mono”.

Watson dice en su libro que si un número de personas suficientemente grande como para alcanzar la “Masa Crítica” adquieren un nuevo conocimiento o forma de ver las cosas, esto se propagará por toda la humanidad.

De esto se desprende que una sola persona podría completar la Masa Crítica, y desencadenar un nuevo conocimiento para toda la humanidad. Pero se requiere el número X.

¿SERÁ ALGUNO DE NOSOTROS EL CENTÉSIMO “MONO”?

Si un número suficiente de almas aprenden o comprenden que el Amor es lo más importante de la vida… se debe suponer que podría cambiar súbitamente la humanidad…

De lo anterior se ha desprendido cantidad de conclusiones. Hay ciertos estudios que vienen confirmar la teoría, recuerdo en este caso el fenómeno de las ventanas rotas (Que ya en una ocasión abordé).

Por otro lado, considero que lo importante en la observación es que aquí no interviene el deseo de cambiar, es decir, el cambio se origina por una conducta de repetición, mas no hay nadie ni nada que obligue al cambio. No hay autoridad sancionadora, no hay castigo. Posiblemente existe un premio al cambio (En el ejemplo, el sabor y la sensación de la arena y el contraste con el sabor salado, etc.).

Incluso en algunas teorías sociológicas y hasta de carácter religioso, se utiliza este ejemplo a efecto de buscar el cambio en uno mismo con la creencia que existe un número mínimo capaz de realizar el cambio a la humanidad entera.

Sin embargo, y no siendo ciegos, también puede resultar que este fenómeno funcione en la misma forma en lo negativo, sin querer abundar en ejemplos al respecto.

Y si, efectivamente así debe ser, puesto que al menos desde mi punto de vista, en el universo prevale el equilibrio… siempre.

Con amor, 4s

viernes, 9 de diciembre de 2011

HOY TOCA!!!



Pepito

Pepito le pregunta a su madre:
¡Mamá, Mamá! ¿Puedo ir a la piscina, hoy ponen el trampolín mediano?
-Claro que si hijo.
Pepito llega a casa con el brazo roto
Al siguiente día Pepito le pregunta a su madre:
¡Mamá, Mamá! ¿Puedo ir a la piscina, hoy ponen el trampolín gigante?
-Vale pero pórtate bien
Pepito llega a casa con el otro brazo roto
Al siguiente día Pepito le pregunta a su madre:
¡Mamá, Mamá! ¿Puedo ir a la piscina, hoy ponen el agua?

Genio

Encontré un tipo formidable: tiene el encanto de Sinatra y el genio de Einstein!
¿Y cómo se llama?.
Frankenstein

Adivinanzas

¿Por qué al chavo no lo dejen entrar a la shell?
Porque siempre anda diciendo "eso, eso

De Solteronas

Esperanza, no sólo de nombre, sino de perder la virginidad, es decir, señorita de edad madura y por supuesto soltera, le dijo muy contenta a su compañera Felicia, con nombre de esa alegría que añora la fe, es decir, célibe como ella: "Voy a salir con don Armando, ese hombre tan caballero". "¡Nada de caballero! -replicó airada la señorita Felicia-. La otra noche yo salí con él, y lo primero que hizo cuando estuvimos solos fue rasgarme la blusa para hacerme tocamientos en el busto; con intentos de lametones lúbricos y fruitivos besos de pasión". "¡Qué barbaridad! -se alarma Esperanza-. ¿Entonces no salgo con él?" "No tanto como eso -se modera Felicia-. Pero lleva una blusa viejita

De Niños

Juanita, vecina de Pepito, le propuso: "Juguemos a que yo era la esposa y tú el esposo". Responde el chiquillo: "No sé cómo se juega a eso". Le dice la pequeña: "Yo te diré: 'Tengo emociones, sentimientos y deseos que te pido entiendas'". Replica Pepito: "No entiendo eso de tus emociones, tus sentimientos y deseos". Y declara Juanita: "Mentiroso, bien que sabes cómo se juega.

Gallegos

¿Por qué un Gállego se enoja cuando le dispara al aire?
Porque no le da.

En qué se parece...?

¿En qué se parece un boxeador a un telescopio?
Los dos hacen ver estrellas

De: Indiferencia

Don Fredo le estaba haciendo el amor a su mujer, doña Frigidia. De pronto ella dejó escapar un grito de placer. El marido, nada acostumbrado a esas demostraciones, le preguntó lleno de asombro: "¿Te está gustando?" "No -respondió la gélida señora-. Pero por fin di con el color que deben tener las nuevas cortinas: perla"...

De. Chismosaa

Doña Clotilla, la mujer más chismosa del pueblo, le dijo a su vecino: "Perdóneme por meterme en lo que no me importa, pero ayer vi a su esposa cuando entraba en un motel con un sujeto". Pregunta el hombre: "¿Quién era él?" "No lo conozco -replica doña Clotilla-. Era un tipo alto, moreno, de bigote". "Ah, sí -dice el señor-. Es nuestro jardinero. Ése agarra de todo"

De. Esposos

En una reunión de parejas las esposas se quejaban de que sus maridos no salían con ellas. Declara Cabronsio, sujeto ruin y desconsiderado: "En cambio yo llevo a mi mujer a todas partes. Pero ella siempre encuentra el camino de regreso"

De Novios

Susiflor le contó a una amiga: "Mi novio y yo rompimos nuestra relación. Él quería casarse. Y luego amiga, qué le dijiste?. Pues yo…me opuse a que se casara

De: Infidelidades

La señora abrió la puerta, y un tipo le preguntó: "¿Está su marido?" "No" -dijo ella. Entonces el tipo se metió en la casa, y sobre la alfombra del recibidor sació en la señora sus voluptuosos instintos de libídine. Al día siguiente llegó otra vez el individuo, y volvió a preguntarle a la mujer: "¿Está su esposo?" "No" -contestó ella. De nueva cuenta el individuo entró e hizo objeto a la señora de su erotismo, ahora sobre el sillón grande de la sala. Lo mismo sucedió en los siguientes días: el tipo, luego de preguntarle a la mujer si estaba su marido, y tras oír la respuesta negativa, se metía sin más, y poseía a la señora con lúbrica pasión incandescente, entre otros, en la mesa del comedor; el lecho de la alcoba; el escritorio de la biblioteca; la hamaca del jardín y el burro de planchar de la lavandería. Cuando después de esta última ocasión el individuo salió de la casa, la señora se quedó pensando y se preguntó a sí misma: "Y a todo esto ¿Para qué querrá ese hombre a mi marido, que lo busca con tanta insistencia?"

Actos

Primer acto: Un pollito rezando.
Segundo acto: El mismo pollito rezando.
Tercer acto: El mismo pollito rezando.
¿Nombre de la película?
A Dios le pio.

De. Esposos

Decía una señora: "Mi marido y yo nos casamos por la ley de los opuestos: yo estaba embarazada, y él no"...

De. Amigas

Facilicia Laponet le contó a una amiga: "Anoche estaba con un hombre en la cama, y me llamó 'promiscua'". Pregunta la otra: "¿Qué significa esa palabra?" "No sé -responde Facilicia-. Y tampoco lo sabía ninguno de mis seis amigos que estaban también en la cama"...

De: Viejitas

Doña Pasita, preocupada, le dijo a su nieta Pirulina: "Piru: las vecinas murmuran que te estás acostando con tu novio". "¡Ay, abuela! -replica la muchacha-. ¡Ya no pude una acostarse con un hombre sin que la gente diga que es tu novio

De Muertos

Cuando a su viuda le preguntaban de qué había muerto su marido, ella respondía sin vacilar: "De gonorrea". "Madre -protestó uno de sus hijos-: ¿por qué dices que papá murió de gonorrea? Sabes bien que murió de diarrea". "Claro que lo sé -respondió ella-. Pero prefiero que la gente lo recuerde como follador, no como zurrador

De Pepito

El profesor repartiendo las notas:
Luisito un diez.
Pedrito un ocho.
Juanito un seis.
Pepito un cero.
Oiga profesor, ¿Y por qué a mí un cero?
Porque has copiado el examen de Pedrito.
¿Y usted cómo lo sabe?
Porque las cuatro primeras preguntas, están iguales, y en la última pregunta Pedrito respondió: "Esa, no me la sé" y tú has puesto: "Yo tampoco".

De Pepito (Otro)

El papá de Pepito decide irse a vivir a los Estados Unidos con toda la familia y Pepito ingresa a una escuela.
La maestra pregunta a Pedrito:
A ver Pedrito, deme un ejemplo de la palabra "evidentemente".
Bueno maestra, mi papá, mi mamá, mis hermanos, y yo, fuimos a comer a un restaurant, evidentemente que mi mamá no cocinó ese día.
Muy bien Pedrito, a ver Juanito deme un ejemplo de la palabra "evidentemente".
Mi papá, mi mamá, mis hermanos, y yo, nos fuimos a la playa, evidentemente que la casa quedó sola.
Muy bien Juanito.
A ver Pepito, deme un ejemplo de la palabra "evidentemente".
Bueno maestra, yo estaba sentado en el corredor de mi casa, y vi pasar a mi abuelita con el diario New York Times Paper, y dije: Evidentemente va a cagar, porque no sabe leer inglés.

HOY TOCA!!! Con amor, 4s

martes, 6 de diciembre de 2011

Los dos reyes y los dos laberintos


Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros días hubo un rey de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mandó construir un laberinto tan perplejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían. Esa obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres.


Con el andar del tiempo vino a su corte un rey de los árabes, y el rey de Babilonia (para hacer burla de la simplicidad de su huésped) lo hizo penetrar en el laberinto, donde vagó afrentado y confundido hasta la declinación de la tarde. Entonces imploró socorro divino y dio con la puerta. Sus labios no profirieron queja ninguna, pero le dijo al rey de Babilonia que él en Arabia tenía otro laberinto y que, si Dios era servido, se lo daría a conocer algún día.


Luego regresó a Arabia, juntó sus capitanes y sus alcaides y estragó los reinos de Babilonia con tan venturosa fortuna que derribó sus castillos, rompió sus gentes e hizo cautivo al mismo rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo llevó al desierto. Cabalgaron tres días, y le dijo: "Oh, rey del tiempo y substancia y cifra del siglo!, en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que te veden el paso".


Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en la mitad del desierto, donde murió de hambre y sed. La gloria sea con aquel que no muere.

Jorge Luis Borges


No permitas que ninguna de las situaciones se apoderen de ti, ni construyas laberintos ni te metas en ellos, pues como suele suceder, puedes quedar atrapado en ellos.


Con amor, 4s.