martes, 23 de marzo de 2010

Ayer Pasé por Tu Casa


1. Ayer pasé por tu casa y me tiraste un bambú, con el me hice una flauta y ¡turutututurututú!

2. Ayer pasé por tu casa y me tiraste un disco rayado, y me tiraste un disco rayado, y me tiraste un disco rayado…

3. Ayer pasé por tu casa y me tiraste un lapiz. No lo BIC.

4. Ayer pase por tu casa y me tiraste un autito, yo me agaché, y le cayó a Tito.

5. Ayer pasé por tu casa y me tiraste con una palta. ¡Qué palta de respeto!

6. Ayer pasé por tu casa y me tiraste una puerta. Menos mal que estaba abierta…

7. Ayer pasé por tu casa y no me escuchaste los pasos. ¡Cómo los ibas a escuchar si iba en bicicleta!

8. Ayer pasé por tu casa y me tiraste un café. Menos mal que era Dolca de Nestlé.

9. Ayer pasé por tu casa y me gritaste te adoro… Pensaba que era tu hermano, ¡pero era tu maldito loro!

10. Ayer pasé por tu casa y me tiraste un inodoro… ¡me salvé cagando!

11. Ayer pasé por tu casa y me tiraste con una chancleta, me la comí creyendo que era una chuleta.

12. Ayer pasé por tu casa y sentí un fresco en el pecho… era la guacha de tu hermana que me meaba desde el techo.

13. Ayer pasé por tu casa y me tiraste un vinagre. ¡que te pasa tonto, chinga tu madre!

14. Ayer pasé por tu casa y escuche un tiroteo. Cuando me asomé a la ventana eras tu tirándote pedos.

15. Ayer pasé por tu casa y me tiraste con un revólver. No te lo voy a devolver.

16. Ayer pasé por tu casa y me tiraste con un balde de agua sucia… suerte que me agaché ¡no contaban con mi astucia!

17. Ayer pasé por tu casa y me tiraste con Poxipol… no rima, ¡pero pega!

18. Ayer pasé por tu casa y me tiraste una micro. Como no me sirvió me tuve que ir a pata..

19. Ayer pasé por tu casa y me tiraste un celular… Casi me NOKIA.

20. Ayer pasé por tu casa y me tiraste con un shampoo… ¡me vino al pelo!

21. Ayer pasé por tu casa y me tiraste una flor… ¡la próxima vez sin maceta, por favor!

22. Ayer pasé por tu casa y me tiraste con un ladrillo… del susto que me dio, me cagué los calzoncillos.

23. Ayer pasé por tu casa y me tiraste un helado. Yo por suerte lo esquivé y cayó en la casa de al lado

24. Ayer pasé por tu casa y me tiraste con un zapato. ¡Qué lástima, calzo 36!

25. Ayer pasé por tu casa y me tiraste con Miguel Mateos… ¡Zas!

26. Ayer pasé por tu casa y me tiraste con un microondas creyendo que era una Honda.

27. Ayer pasé por tu casa y me tiraste un ladrillo…voy a pasar todos los días así me hago un castillo.

28. Ayer pasé por tu casa y me tiraste un portafolio… Pucha que me dolió….

29. Ayer pasé por tu casa y me tiraste una cama… también me dolió.

30. Ayer pase por tu casa y me tiraste un beso. Como eres tan fea, yo me hice el leso.

31. Ayer pasé por tu casa y me tiraste un lápiz… Voy a pasar hoy a ver si me tiras la goma.

32. Ayer pasé por tu casa y me tiraste con tu corpiño… tírame con lo de adentro que lo atajo con más cariño.

33. Ayer pasé por tu casa y me corretearon los perros, quise agarrar una piedra y me embarré los dedos.

34. Ayer pasé por tu casa y me tiraste un cerillo… ¡mañana paso de nuevo así me tiras el pitillo!

35. Ayer pasé por tu casa y me tiraste una bicicleta… Oh, rayos.

36. Ayer pasé por tu casa estabas en lo de Paula; mi corazón quedó triste como pajarito en jaula.

37. Ayer pasé por tu casa y me tiraste con un pan… ¡a la flauta!
38. Ayer pasé por tu casa y me tiraste un jugo… ¡Tang!

39. Ayer pasé por tu casa y me tiraste un computador. Fui al hospital y me Internet.

40. Ayer pasé por tu casa y me tiraste con un limón, el zumo me cayó en los ojos y el golpe en el corazón.

41. Ayer pasé por tu casa, me dieron ganas de llorar, al ver las puertas abiertas y yo sin poder entrar.

42. Ayer pasé por tu casa y me di un tropezón, ni siquiera me dijiste “levántate, corazón”.

43. Ayer pasé por tu casa y me tiraste una sandía. Mejor paso de nuevo por que la cosa era pa’ hoy día.

44. Ayer pasé por tu casa y me tiraste con una sandalia… y yo que te traía una Dalia.

45. Ayer pasé por tu casa y me tiraste un queso… Oye, no se hace eso.

46. Ayer pasé por tu casa y me tiraste tuco… mañana paso de nuevo para que me tires el fideo.

47. Ayer pasé por tu casa y me tiraste una estufa… ¡Que calor! ¡Ufa!

48. Ayer pasé por tu casa y me tiraste una estufa. ¡No me calienta!

49. Ayer pasé por tu casa y me tiraste con un escarabajo. Yo me di la vuelta y lo puse escararriba.

Hoy pasaré por tu casa… tírame un beso.

Con amor, 4s

15 Trucos que puedes hacer con tu cuerpo


15 trucos que puedes realizar con tu cuerpo, que me parecieron interesantes. Ya sea para curarte, evitar dolores u otras cosas y que te van a sorprender totalmente.

1. En caso de que te pique garganta, ráscate el oído: Por que tocar los nervios del oído, se produce un reflejo en la garganta que causa que los músculos sufran un espasmo, así aliviando el picor, increíble pero funciona.

2. Un súper oído: Si escuchas poco en un lugar muy concurrido, escucha sólo con el oído derecho. Es mejor para escuchar y distinguir canciones que suenan lejos o con poco sonido.

3. Si tienes ganas de orinar: Piensa en sexo! Ya que tu cerebro se entretiene y elimina el estrés de estar aguantando la orina, y pensando en ella.

4. Inyecciones sin dolor!: En Alemania se descubrió que toser mientras te inyectan reduce el dolor. Porque aumenta la presión en el pecho y en la espina dorsal, inhibiendo los conductores de dolor de la médula.

5. Limpia tu nariz llena de mucosidad: Con tu lengua, presiona el paladar de forma muy fuerte de un lado a otro, y con un dedo presiona la parte de arriba, o superior de tu nariz, por debajo del entrecejo. Lo que produce es que el moco que no te deja respirar se mueva de adelante hacia atrás.

6. Para la acidez estomacal: Si quieres aliviar tu acidez, duerme del lado izquierdo de tu cuerpo. Esto crea un ángulo entre el estómago y el esófago logrando que los ácidos no pasen del estómago a tu garganta por gravedad.

7. Para el dolor de muelas: Agarra un hielo y frotarlo por la parte con forma de V que está entre el dedo pulgar y el índice, del lado contrario a la palma de la mano. Esto disminuye el dolor en un 50%, ya que la zona está conectada con los receptores de dolor de las manos y la cara.

8. Para que desaparezcan las quemaduras: Aunque no lo creas, no es lo mejor el hielo o agua fría sobre la quemadura. Lo mejor es limpiar inmediatamente la parte dolorida y aplicar presión con un dedo de la mano contraria. Lograrás que vuelva a la temperatura normal y evitarás que aparezca la ampolla.

9. Alivia el sangrado de nariz con un sólo dedo: Poner tu cabeza para atrás es un buen método, pero hace que te ahogues con tu propia sangre. El mejor remedio es poner un trapo o algodón en la punta de la nariz y apretar contra el cartílago. La mayoría de sangrados empiezan ahí, y con un sólo dedo podrás reducir el daño.

10. Para que tu corazón lata más lento: Cuando estés nervioso y tu corazón no pare de latir. Pon tu pulgar en tu boca y sopla. El nervio que controla la frecuencia de latidos del corazón se puede controlar con la respiración.

11. Impresiona a tus amigos: Pídele a uno que extienda un brazo lateralmente haciendo 90 grados con su costado. Pon tus dedos sobre su muñeca y empuja para abajo, pidiéndole que aguante. Ahora coloca una caja o un montón de revistas debajo del pie del mismo lado en que está levantando el brazo, creando un desnivel entre ambos pies. Presiona ahora su brazo para abajo y no opondrá resistencia. ¿Qué pasó? Desviaste su espina dorsal, y el cuerpo interpretó que es vulnerable. Cuando esto pasa, nos rendimos y abandonamos cualquier tipo de resistencia.

12. Mejorando tu memoria: Si tienes que estudiar algo para mañana, léelo ésta noche. Cualquier cosa que memorices antes del sueño se consolidará como un recuerdo de larga duración.
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Podemos seguir estos sencillos consejos, sin embargo, nunca dudes de acudir al médico en cualquier síntoma anormal.

lunes, 22 de marzo de 2010

LEVANTARSE


Cuántas quejas llevas en tu vida? En este mes? Tal vez en este día?. Te ha servido? A veces es cómodo desde el lado de la víctima hacerse el mártir. Porque a mí? Porqué Yo?

Es fácil lamentarse cuando uno sufre una caída. Fácil, e inútil. Es fácil encontrar algo o alguien a quien culpar. Aunque eso difícilmente mejore la situación.
Cuando uno cae, lo que debe hacer es levantarse. Rápido. Las personas exitosas sufren tantas caídas como cualquiera, sino más. La diferencia entre el éxito y el fracaso no radica en la cantidad de veces que uno cae. La diferencia está en cuán rápidamente te recuperas.

Culpando y quejándote sólo tardarás más tiempo en recuperarte. Es un desperdicio... un obstáculo. Cuando te escuches a ti mismo comenzar a quejarte, detente. Detente y pregúntate qué puedes hacer para mejorarlo. ¿Qué cosas podrías hacer? ¿Qué tipo de respuesta produciría un cambio para mejor? ¿Qué te haría ponerte rápidamente de pie?

Deja las culpas y las quejas para los demás. Ya hay demasiada gente dispuesta a hacerlo. En cambio, levántate, ponte de pie. Concéntrate en avanzar. Y lo harás.
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Cuántas veces te has levantado en tu vida? En este mes? Tal vez este día? Te ha servido? Siempre será gratificante lograr levantarse y dejar a un lado la actitud de víctima.

Con amor, 4s

Carta del Jefe Indio Seattle


El Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras. El Gran Jefe también nos envía palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos esta gentileza porque sabemos que poca falta le hace, en cambio, nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomarse nuestras tierras. El Gran Jefe de Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables como las estrellas.

¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? Esta idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua. ¿Cómo podríais comprarlos a nosotros? Lo decimos oportunamente. Habéis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto con su zumbido son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles porta las memorias del hombre de piel roja.

Los muertos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal cuando se van a caminar por entre las estrellas. Nuestros muertos jamás olvidan esta hermosa tierra porque ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las fragantes flores son nuestras hermanas; el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las praderas, el calor corporal del potrillo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia. "Por eso, cuando el Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide. El Gran Jefe manda decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por eso consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras.

Mas, ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua centelleante que corre por los ríos y esteros no es meramente agua sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras, tendréis que recordar que ellas son sagradas y deberéis enseñar a vuestros hijos que lo son y que cada reflejo fantasmal en las aguas claras de los lagos habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras, deberéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y hermanos de vosotros; deberéis en adelante dar a los ríos el trato bondadoso que daréis a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que el otro porque él es un extraño que llega en la noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermano sino su enemigo. Cuando la ha conquistado la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le importe. Despoja de la tierra a sus hijos sin que le importe. Olvida la sepultura de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano el cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fuesen corderos y cuentas de vidrio. Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras sí sólo un desierto.

No lo comprendo. Nuestra manera de ser es diferente a la vuestra. La vista de vuestras ciudades hace doler los ojos al hombre de piel roja. Pero quizá sea así porque el hombre de piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ningún lugar donde pueda escucharse el desplegarse de las hojas en primavera o el orzar de las alas de un insecto. Pero quizá sea así porque soy un salvaje y no puedo comprender las cosas. El ruido de la ciudad parece insultar los oídos. ¿Y qué clase de vida es cuando el hombre no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la laguna? Soy un hombre de piel roja y no lo comprendo. Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cala del lago y el olor del mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de los pinos.

El aire es algo precioso para el hombre de piel roja porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira. Al igual que un hombre muchos días agonizante, se ha vuelto insensible al hedor. Mas, si os vendemos nuestras tierras, debéis recordar que el aire es precioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que sustenta. Y, si os vendemos nuestras tierras, debéis dejarlas aparte y mantenerlas sagradas como un lugar al cual podrá llegar incluso el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.

Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar a los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre las praderas, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo al que sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales hubiesen desaparecido, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también al hombre. Todas las cosas están relacionadas entre sí.

Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de vida de nuestros antepasados. Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñados a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen el suelo se escupen a sí mismos.

Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia.

Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con el -de amigo a amigo no puede estar exento del destino común-. Quizá seamos hermanos, después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco descubrirá algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora pensáis quizá que sois dueño de nuestras tierras; pero no podéis serlo. Él es el Dios de la humanidad y su compasión es igual para el hombre blanco. Esta tierra es preciosa para El y el causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los hombres blancos también pasarán, tal vez antes que las demás tribus.

Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios. Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza la supervivencia....

domingo, 21 de marzo de 2010

Ya llegó



















Dijo una:

-Tendremos que volver.

-No sé, no sé -vaciló otra-. Él mismo dijo que ya no volveríamos.

-Tú lo conoces bien -replicó la primera-. En ocasiones se deja llevar por la tristeza, y entonces dice cosas que en verdad no siente.

Terció una más:

-En eso fue absolutamente claro. Dijo: "No volverán". Pienso que si volvemos va a quedar muy mal. Hará el ridículo.

-Entiendo lo que dices -reconoció la del principio-. Pero nuestra misión es regresar. Una cosa es lo que dicen los hombres, y otra muy diferente lo que dice la naturaleza.

Pusieron el asunto a votación, y por mayoría de votos decidieron regresar.

Y entonces, igual que todos los años… llegó la primavera con su esplendor y magia.

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Con amor, 4s